
Hace varios siglos, en la aldea de Jeju ocurrió una tragedia. Una bruja llena de odio hacia los habitantes de dicho lugar, decidió maldecirlo, acarreando fuertes desgracias.
Siglos más tarde y pese a las dificultades, dicha aldea salió adelante con la maldición que llevaba, convirtiéndose en un pequeño pueblo. La verdadera locura desató cuando la Iglesia descubrió que una de las monjas del convento con mayor prestigioso era una bruja que había sobrevivido. Esta bruja era perteneciente a un aquelarre que al ver la caza de brujas, decidió crear a un mundo sobrenatural para poder escapar y salvarse de morir quemadas en la hoguera. Dicho aquelarre no es que fuera precisamente inofensivo pues, lo único malo que se habían llevado era que estaban en el punto de mira de la caza; porque ellas no se quedaban atrás en cuanto a malicias que hacían al pueblo. Se rumoreaba que eran descendientes de la bruja que maldijo a Jeoju.
Un fallo de lectura en el cántico en latín provocó que se aquel portal salieran toda clase de seres malignos como demonio y espíritus que lo que querían era hacerse con el control y dominio del mundo y la raza humana.
De esta forma los malignos se mezclaron con los humanos, dando lugar a todo tipo de razas a cada cual más extraña en inusual, difíciles de comprender en su mayoría; llegando hasta tal punto que cada vez era más difícil reconocer quién era malo de verdad.
Unos alquimistas, ante la desoladora situación que azotaba al pueblo, decidieron revivir a estas brujas que fueron asesinadas por la Iglesia para que tomaran labor en el asunto y cerraran el portal, llevándose consigo a los espíritus y demonios. Pero, lo qu consiguieron fue liberar a un ente con muchísimo más poder. Lilith.
A día de hoy, Jeoju ha prosperado a la par que todas las regiones del mundo aún con esa maldición y mezcla infinita de razas. Lilith resultó ser una buena líder y se puso al frente del mando político; logrando una paz, armonía y convivencia entre humanos y seres sobrenaturales. Consiguiendo que el pueblo fuera un lugar de refugio donde empezar una nueva vida pudiendo ser aquello que quisieras. Ahora sólo había un único enemigo común, los cazadores, seres llenos de odio frente a toda clase de ser sobrenatural que pretende exterminar razas diferentes a la suya.
En el aquelarre de Jeoju se vive paz.